
El 30 de enero, el papa León XIV dirigió un discurso a los obispos del Perú durante su visita ad limina apostolorum, reafirmando su cercanía con la Iglesia que peregrina en nuestro país. En esta nota, reflexionamos a partir de algunas citas extraídas de dicho discurso.

“Vivir ad instar Apostolorum, es decir, a la manera de los Apóstoles, con sencillez, valentía y total disponibilidad para dejarnos conducir por el Señor”.
Esta es la clave del papa León XIV para responder a los múltiples desafíos que hoy se presentan a la Iglesia peruana en su tarea evangelizadora.
Vivir a la manera de los Apóstoles expresa un discipulado que confía más en la acción del Señor que en las propias seguridades y configura una Iglesia abierta a la conducción del Espíritu y orientada a la misión.

“Vivir así significa, ante todo, custodiar y promover la unidad y la comunión”.
La misión apostólica se sostiene en la comunión auténtica y cercana entre los pastores y con el Pueblo de Dios. Esto implica dejar de lado divisiones, actitudes individualistas y cualquier forma de aislamiento. Incluso en contextos culturales diversos, la Iglesia es llamada a ser un solo Cuerpo en Cristo.

“Al mismo tiempo, los desafíos actuales exigen una renovada fidelidad al Evangelio, que ha de ser anunciado de manera íntegra”.
Esta renovada fidelidad al Evangelio implica un anuncio claro, valiente y gozoso, capaz de dialogar con la cultura sin diluir la identidad cristiana. No se trata de oponer novedad y tradición, sino de renovar el anuncio desde una fidelidad a la tradición viva de la Iglesia, respondiendo a las inquietudes de quienes buscan conservarla.

“Estamos llamados a salir al encuentro, a escuchar, a acompañar y a comprender para llevar a todos hacia Dios”.
La Iglesia misionera no permanece recluida en estructuras, sino que camina con su pueblo. La cercanía pastoral es una tarea compartida por todo el Pueblo de Dios, llamado a encarnar la misericordia y el cuidado mutuo en la vida cotidiana, con especial predilección por los más frágiles y necesitados.

“Me parece providencial que esta visita se realice en el contexto del 300° aniversario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo”.
El papa León XIV presenta a santo Toribio como testimonio coherente de fidelidad al Evangelio, entrega misionera y comunión. Destaca su compromiso con la unidad de la Iglesia y su cercanía con el pueblo, especialmente con los más olvidados.

“Este encuentro es un signo elocuente de la comunión viva que nos une en la fe y en la misión”.
La visita Ad limina apostolorum recuerda que la Iglesia local no está aislada, sino inserta en la comunión universal con el sucesor de Pedro. En un mundo fragmentado, esta comunión es una profecía viva del Cuerpo de Cristo que camina unido, llamado a testimoniar el amor de Dios a todas las naciones.
Créditos de imágenes: Vatican News, Ecocatólico, Jesuitas del Perú, CELAM, Conferencia Episcopal Peruana